
«…A ver, yo te quiero… <<justo en este momento se para el tiempo y te baja la sangre a los pies porque adivinas que estás cerca de escuchar algo que no quieres escuchar>>… pero como AMIGO… <<justo aquí es cuando se te queda cara de póker y te cruje el corazón>>…» Y en este punto no sabes si actuar natural y mostrar indiferencia, o si mentirle y decirle que a ti te ocurre lo mismo. Lo que nunca le dirás, es que llevabas un rato fantaseando con aprovechar el próximo silencio, para llevar una mano a su mejilla mientras acercas tu cara a su rostro, buscando hacer explícito el beso que llene el vacío que dejan sus palabras cuando rompen de sus labios. Pero la única verdad que se hace explícita, es que te vas a comer un mojón. Y ahí te quedas, con la mirada esquiva y la sonrisa nerviosa mientras repasas mentalmente de dónde ha podido venir el fallo en esta ocasión. ¿En qué momento interpretaste con la algarabía de un mandril lo que eran señales directas para acomodarte en la categoría de osito achuchable? ¿Qué puñetera feromona fraterno-filial desprendes para despertar un impulso irrefrenable que te manda directamente a la friend zone sin pasar tan siquiera por la casilla de salida? Pero sin duda, una de las cuestiones clave, ¿qué importancia tienen este tipo de situaciones para ti?
Yo aprendí estrategias de flirteo viendo a Pajares y a Esteso en Los Bingueros, así que no me siento el más indicado para sentar cátedra dándote un post ilustrado con frases mágicas e infalibles para ligar. Pero como dije algún día que solía exponerme antes de escribir a muchas de las cosas sobre las que escribo, y obviamente también he vivido alguna situación de este tipo, voy a compartir en las siguientes líneas algunas reflexiones, ideas y sugerencias al respecto.
Hoy, contra todo pronóstico, mi consejo y una de las claves más importantes para ligar, es NO centrase en ligar. Lo sé, me consta que decir esto a una persona obsesionada constantemente con ligar, es como decirle a un ladrón que se esconda en una comisaría para que no lo encuentre la policía. Pues precisamente vamos a hacer eso, porque quizás en lo inesperado de la estrategia, esté nuestra oportunidad. Así que vamos a centrarnos en cultivar algunas facetas y reestructurar algunas ideas, mientras merodeamos de vez en cuando y de puntillas la escena del crimen.
Contra todo pronóstico, una de las claves más importantes para ligar, es NO centrase en ligar.
(A lo largo del post utilizaré indistintamente y alternados el masculino y el femenino para que cada lectora o lector lo adecue a su caso).
- Que no huelan la presión. Salvo que seas Miguel Ángel Silvestre o Elsa Pataky, a nadie le gustan los tíos «que se ven venir». Si eres «El Duque» da igual, ahí da lo mismo que te acerques tropezando, vestido de campanillero o que se te trabe la lengua, lo tienes hecho. Pero como este artículo está pensado para ciudadanos rasos como tú y como yo, hazme caso que, a buen seguro, a peor no vamos a ir. La ansiedad se huele y la presión juega en nuestra contra, y si no fíjate en Cristiano Ronaldo, todo un guaperas, pero cuando está aprensivo tampoco consigue meterla (hablaba de fútbol). No te dirijas a la otra persona desde el minuto uno como si quisieras enamorarte, que no estamos en «First Dates».
- NO salgas a ligar. Si quieres, plantéate este punto en las próximas cuatro semanas como un ejercicio. Intenta salir centrada en otras cosas. Proponte disfrutar de una reunión de amigas poniéndote al día de las alegrías y las penas de cada una, comparte una jornada con tu familia, conoce museos, espacios naturales, haz una ruta gastronómica, apúntate a una carrera y sube fotos a las redes con tu primer dorsal, habla con la gente por el simple placer de hablar, o ve a la discoteca para bailar las canciones que llevas toda la semana escuchando, pero durante un mes, NO SALGAS A LIGAR. Pasado este tiempo, compara los resultados con los obtenidos en el mes anterior a nivel emocional. Hazme caso, a peor no vamos a ir.

- Céntrate en obtener la gratificación fomentando cosas que dependen sólo de ti y que están vinculadas directamente a tu esfuerzo. Continuamos con el ejercicio de los 31 días sin pretender ligar. Comprobar de forma mecánica y repetitiva los movimientos en tu cuenta de Meetic, con el automatismo del Broker que mira el índice Nikkei mientras se sienta en el WC, no devolverá las golondrinas a tu balcón. No persigas el amor, la compañía o el sexo desde la desidia, la obligación o el hastío. Con estos ingredientes, lo más probable es que experimentes frustración, desesperanza, hostilidad y pereza. Cambia el foco de tu esfuerzo, amplía fuentes de gratificación, sal de la zona de aburrimiento, elimina una temporada tu perfil de Tinder, y ENAMÓRATE DE TI. Hay muchas formas de seducir indirectamente centrando el esfuerzo en fomentar valores propios que van más allá de machacarse en el gimnasio. Por ejemplo, hace poco escuché una noticia en la radio donde hablaban de un estudio científico que aseguraba que las personas nos sentimos atraídas intelectual y sexualmente, por aquellos solteros que hablan más de dos idiomas ¡Oh my God!
- Naturalidad, seguridad, y ausencia de expectativas. Más de una vez habrás sentido o escuchado decir: «Es curioso, pero desde que tengo pareja, cada vez que salgo, siento que ligo el doble». Obviamente no es lo mismo salir a pleamar y tener que faenar contracorriente, que agarrar el cubito, la silla o la nevera, y echar la caña con el simple propósito de disfrutar del momento hagan lo que hagan los peces. Si te liberas de la presión, las expectativas y las «necesidades culturales», disfrutarás de muchas cosas con independencia del resultado. Y el disfrute en sí mismo, genera bienestar, y el bienestar aporta seguridad, y la seguridad seduce y genera valor, y el valor te hace atractivo sin necesidad de pretenderlo. Y teniendo todo eso, te mostrarás tal cual eres, y siendo natural despertarás la curiosidad de quien realmente te podría interesar, independientemente de que en el momento actual no te interese. Cuanto antes te quites el traje de Capitán Pescanova, y comprendas que no es tu obligación seducir o ser seducido para evaluar lo satisfactorio de tus experiencias, antes disfrutarás plenamente y sin peros de tus vivencias, sembrando al mismo tiempo el germen de la seducción sin ser consciente de ello.
- Evita las frases mágicas. Es más útil conocer aquello que debemos evitar, que pretender contar con un repertorio de chascarrillos de cortejo. Perdóname, pero decirle a alguien «eres como Google, porque tienes todo lo que busco«, hace tiempo que dejó de molar cantidubi. Lanzo una lluvia de ideas que, si bien a lo mejor no te sirven para ligar en una noche, pueden ayudarte a mejorar tu experiencia de comunicación con los demás:
- No reveles todas tus virtudes, genera curiosidad y deja que las descubran.
- Escucha, pregunta e interésate activamente por el discurso del otro. Muestra empatía, que no parezca que estás esperando todo el tiempo el turno de palabra.
- A ser posible, no exhibas actitudes o ideas polarizadas a las primeras de cambio, no es necesario que alguien sepa que eres feminista, animalista o antitaurino antes de tener tu confianza.
- Utiliza la comunicación emocional: opina, no sentencies.
- Reconoce alguna debilidad curiosa o miedo absurdo.
- Evita el: «me he enamorado, dame tu teléfono«. Esto es como apostarlo todo al 21 en la ruleta.
- Normaliza, relativiza y desdramatiza situaciones. Ten en cuenta que, en el peor de los peores de los casos, recibir una negativa por muy agresiva que pueda ser, no debe suponer nunca una ofensa o amenaza contra tu integridad física o moral. Nada de eso atenta contra tu salud ni contra tu status, al fin y al cabo, no deja de ser una respuesta, opinión o percepción que te llega de otro ser humano en esencia igual que tú, y que, si además viene mediada por malas formas o falta de sensibilidad, te está dando muestras del poco tiempo y lugar que merece esa persona dentro de tu experiencia vital.

En mi opinión, la clave de la seducción no está en lanzar la caña con los mejores cebos, sino en dejar sutilmente miguitas de pan hasta tu rastro y generar el interés y curiosidad suficientes para que alguien quiera seguirlo. Ten en cuenta que al final, casi todos los placeres efímeros que llegan sin esfuerzo, tienen un efecto caduco. Se trata de redefinir tus objetivos con la única finalidad de generar emociones positivas y reducir o eliminar experiencias de frustración. Resulta imprescindible que tú seas la prioridad, y confía en la serendipia, porque muchas veces las mejores cosas nos ocurren cuando estamos centrados en otras bien diferentes. Cambia la estrategia y deja de intentar salir de un hoyo utilizando una pala. Cultiva tu bienestar compartiendo momentos e irradiando buenas vibraciones, porque ahí están los primeros trocitos de pan en el camino. Y tras este aura positiva y desinteresada, aumentará subliminalmente tu valor ante los demás, y ahí es cuando de puntillas y casi sin que se note, debemos insinuar: Voilà! I’m still single.
José Manuel Chirino
3 junio 2018
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11 comentarios en «Te quiero… como AMIGO»
Que buenoo y que verdad!!
Sorprendentemente interesante. No dejes de «relatar», incluso en los tiempos que sientas que no tienes momento para ello, aunque solo un poquito, pero hazlo por favor. Te quiero como esposo
Y así es como una persona se convierte en Alfa sin darse cuenta
Me ha encantado sutileza final del manejo de más de dos idiomas
Deseando leer el próximo relato basado en hechos reales.
Muchas gracias amigo, aquí, todo parecido con la realidad, NO es mera coincidencia
Hola José Manuel! Soy María, una chica que estuvo de prácticas con vosotros en Paz y Bien allá por 2016.
Enhorabuena por inciarte en este proyecto. He leído un par de entradas he disfrutado mucho haciéndolo. En esta en concreto me he echado unas buenas risas.
Sigue haciéndolo para alegrarnos una mijilla más los lunes! Un abrazo fuerte!
Hola María! que bueno saludarte! muchísimas gracias por tus palabras, me alegra que te resulte agradabe leer algunas cositas por aquí. Espero que todo te vaya genial y espero que te sigas pasando por el After, no arreglaremos el mundo, pero al menos podemos hacerlo algo más desenfadado.
Un fuerte abrazo
Por fin he podido empezar a leer tus textos, (siento que muchas veces mi tiempo no me pertenece…). Estoy totalmente de acuerdo con tus letras, creo que centrarse en uno mismo y disfrutar de tú yo y dejar la segunda persona del singular en este caso es fundamental y aprender a quererse uno mismo. Felicitaciones (Además siempre viene bien que te refresquen la memoria del I Me..)
Muchísimas gracias por tu tiempo y por tu comentario Rosa. Me alegra que te haya parecido interesante y espero poder seguir aportándote textos curiosos. Vive al máximo tu día a día, y recuerda, el tiempo nunca devuelve el tiempo. Un abrazo
Eres un auténtico fenómeno con tus post, ahora también sé que lo eres en las artes amorosas. Muy grande.
Muy bueno, veo que los comentarios son antiguos, que pena habérmelo perdido entonces y que alegría encontrarmelo ahora, porque ahora es cuando más valor le doy, por circunstancias y no entonces. Que razón llevas, nos tenemos que cultivar nosotros para florecer, para que la persona adecuada nos valore. ( Que mariconada ). Gracias