Un café con mi Ex

¿Un café con tu ex? ¡Claro que sí! ¡Avisa también a Ross y a Phoebe y lo tomáis todos juntos en el Central Perk!

¡Sal de ahí cagando leches! ¿Acaso sueles quedar para tomar café con algún ex amigo? Es más, técnicamente, ¿tienes algún ex amigo? Probablemente NO, las personas son tus amigas, o no son tus amigas, pero raramente se tienen ex amistades. Pues bien, por una lógica parecida, una ex pareja, difícilmente será tu amiga. Que sí, que este mensaje es antipopular, que siempre vas a estar ahí para esa persona con la que compartiste varios años de tu vida… me parece perfecto, pero hazte un favor, aprécialo y adóralo en silencio, como el que sufre hemorroides.

¿Qué hay detrás de ese café que le propones a tu ex? Si se lo ofreces con segundas intenciones, no estás siendo sincera ni con ella ni contigo, y si se lo aceptas porque ya no te mueve nada, posiblemente sin saberlo, no estés siendo justa con la otra parte. Resulta extremadamente complicado alcanzar un equilibrio en el que ambas personas lleguen en igualdad de condiciones a esa cita “inocente”, por eso, como medida preventiva, y aunque a veces suponga matar mosquitos a cañonazos, ¡No te tomes un café con tu ex!

Todos hemos tenido alguna vez la sensación de estar preparados para afrontar esta situación. Es más, alguna vez, habremos fantaseado con hacer un grupo de WhatsApp, meter a todas nuestras ex parejas, y llamarle “la marimorena”. Pero no, intenta no subestimar el acto de reencontrarte con alguien con quien compartiste tantas emociones y sentimientos, porque ese café, puede venir con demasiado poso.

Doy las gracias a la vida por poner en la mía a varias personas maravillosas que fueron durante un tiempo mis compañeras de viaje. Con ninguna me tomé jamás un café tras la ruptura, y aunque nunca se lo dije a nadie, a veces, me gusta viajar en el tiempo e imaginarme qué les diría a estas personas si fuese un ancianito de 80 años. A la primera, le daría las gracias por tantas primeras veces de tantas primeras cosas. Le diría, que con ella conocí la nobleza y el significado de lo puro e incondicional. Le contaré, que durante toda mi vida, mi mente solo registró dos teléfonos de memoria, que uno era el suyo, y el otro era el mío. La felicitaré por todos los meses de octubre que le debo, y abrazándola con fuerza, le explicaré que nos tocó pagar el peaje de conocernos demasiado jóvenes para mi mente inmadura. A la segunda, le diría que sigo poniéndole voces a los animales abrazables como ella lo haría, y que sentí muchísimo lo de Buda. Le agradecería profundamente los años alucinantes que a su lado pude vivir. Le diría, que con ella, aprendí a cuidar a mi familia, y que sin saberlo, con su marcha, me empujó a convertirme en el adulto que fui. A la siguiente, le contaría que fue el tsunami que me ayudó a recolocarme, y que desde que no me dice “Good moorning” desde Estocolmo, mi nivel de inglés vuelve a ser como el de Ana Botella. Y para la última, aquella que perdí hace poco con la sensación de que a veces se acaba lo bueno cuando más lo estabas saboreando, aún no tengo mensajes ni deseos prospectivos que le quiera entregar a través de mi YO de 80 años. A ella, se los entregaría sin abandonar el momento actual y sin viajes en el tiempo. Pero, sin embargo, tampoco quedaremos para tomarnos un café, no mientras mi anhelo siga siendo compartir con ella todos los de las 7:15.

Jose Manuel Chirino

Me Gusta (12 votos, promedio: 1,00 de 1)
Cargando...
Compartir

11 comentarios en «Un café con mi Ex»

      1. Aaayyy compi que has definido súper bien a cada una de ellas, yo les he puesto nombres… Pues creo que si, que si deberías tomar un café… Aunque crees ese grupo de la marimorena

        1. Si tú me dices que ambas cosas son compatibles, se organiza una chocolatada! Jeje
          Gracias por tu comentario Rocía! Un abrazo

    1. Muchísimas Gracias amigo! alguien tenía que decirlo, y se dijo… Me alegra que te haya gustado.
      Un abrazo enorme

  1. Tal como vaticinaba “Homer Simpson”: el café (en mi caso) como la cerveza (en el caso de ambos), son la causa y, a la vez, la solución a todos los problemas (…). Y así me lo hice saber durante mucho tiempo. Hasta hoy… jejeje

    Extraordinario artículo; has conseguido despertar infinitas emociones, recuerdos y vivencias ya casi olvidadas

  2. ¿Un cafe invitado por una ex , ya toda manoseada por otros hombres?
    Jamás.
    Es como servirse el mejor de los manjares aliñado con excrementos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *